Los Presupuestos Generales de 2012 son considerados los más restrictivos de todos los presupuestos anteriores. Pese a ello, el Gobierno no duda en afirmar que las medidas que se han adoptado son necesarias, aunque sean duras, así como que dichos presupuestos se basan en principios de realismo, rigor y austeridad, con el objetivo de incentivar el crecimiento de la economía española y la creación de empleo.
En líneas generales, los Presupuestos Generales para el año 2012 pasan por una disminución considerable de los mismos en ámbitos tan prioritarios como son la Educación (un 21,9% menos que el año 2011) o la Sanidad (un 6,8% menos que el año 2011). En cambio, el presupuesto para la Casa Real ha sido rebajado en sólo un 2%. Además, el Gobierno destinará un 5,4% menos que el año pasado al pago de las prestaciones de desempleo, un 21,3% menos para las políticas activas de empleo, un 34% para el ámbito de la investigación, entre otras.
Uno de los puntos más polémicos es la disminución del presupuesto destinado a Educación, que es el 21,9% menos que la cantidad destinada a la misma para el año 2011. ¿Qué es lo que supone ese 21,9% menos? En materia de educación, ¿sobre qué se aplicarán los recortes?
En primer lugar, los sindicatos educativos consideran que este recorte es excesivo, dando lugar a menos profesores en los centros educativos, más alumnos por clase y un recorte en los proyectos de atención a la diversidad lo que produce más desigualdad de oportunidades.
Concretamente, a nivel de enseñanzas universitarias, la disminución es del 62,5%, pasando a tener como presupuesto la cantidad de 149 millones de euros, en lugar de los casi 400 millones de euros del año pasado. Para la Educación Infantil y Primaria, la reducción es del 36,5%, afirmando el Gobierno que se pretende asegurar una plaza gratuita para el segundo curso de la Educación Infantil así como otra para Primaria, en centros adecuados, profesorado especializado, atención individualizada y ratio dentro de la normativa legal. Asimismo, también se produce una reducción considerable en el presupuesto dirigido a la Educación Secundaria, Formación Profesional y las Escuelas Oficiales de Idiomas.
¿Realmente una reducción del presupuesto destinado a Educación dará como resultado un profesorado especializado, permitiendo atender individualmente a los alumnos? El sentido común fuerza a tener que estar de acuerdo con los sindicatos ya que si, con más presupuesto, siempre se ha tenido dudas sobre si el sistema educativo funcionaba en nuestro país, está claro que con menos dinero, no se puede mejorar un sistema educativo que no funciona bien.
En relación a las becas, las mismas sufren una disminución de casi el 12%, incluyendo la compensación a las universidades de los precios públicos por servicios a becarios y familias numerosas, afirmando el Gobierno que el estudio debe estar al margen de la situación socioeconómica personal del alumno, aunque, por cuanto ese alumno ha recibido una ayuda para poder estudiar, se exige que cumple con la obligación del estudio y que sus resultados sean acordes con el mismo. Disminuyendo las becas, se reduce la posibilidad de acceso al sistema educativo de familias con pocos recursos por lo que muchos colectivos pueden ser excluidos de tener una educación.
Otros presupuestos que son incluidos en el ámbito de la Educación también sufren reducciones, algunos no tan considerables como las mencionadas anteriormente, tales como la Formación permanente del Profesorado (91%), nuevas tecnologías aplicadas a la educación (54%), Educación Especial (0,9%), Educación permanente y a distancia (14,3%), entre otras.
El único ámbito que ve incrementando su presupuesto es la Educación Compensatoria (142% más que el año pasado), que consiste en prevenir, las desigualdades que se pueden producir en el marco de la educación por factores sociales, culturales, etc, a través del fomento de la educación intercultural y de apoyo al profesorado. Parece ser que este es el único elemento favorable de los Presupuestos Generales del año 2012. Sin embargo, es incongruente puesto que si se quiere prevenir las desigualdades, por ejemplo, derivadas de factores económicos, la reducción de las cantidades asignadas a las becas y ayudas al estudio no se deberían haber reducido hasta el 12% ya que esto es uno de los motivos que da lugar a una desigualdad por factores económicos.
En tanto que la educación es uno de los ámbitos más esenciales de nuestra sociedad y es la que permite educar a las personas que en un futuro serán las que reactiven la economía a través de la producción y el consumo, parece difícil de creer esta drástica reducción, sobre todo cuando la Casa Real ha visto disminuido su presupuesto en tan sólo un 2%.